La biodiversidad ha dejado de ser un concepto ambiental periférico para convertirse en un factor estratégico de gestión del riesgo, resiliencia y creación de valor para las organizaciones. En este contexto, la publicación de la ISO 17298:2025 – Biodiversity for Organizations marca un punto de inflexión en la manera en que empresas, administraciones públicas y otras entidades deben abordar su relación con la naturaleza. Se trata de la primera norma internacional específica diseñada para ayudar a las organizaciones a integrar la biodiversidad en su estrategia, gobernanza y operaciones, ofreciendo un marco común, estructurado y escalable.
La ISO 17298 es un estándar ISO que proporciona directrices y requisitos para que las organizaciones puedan:
Evaluar sus impactos y dependencias respecto a la biodiversidad.
Identificar riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza.
Definir e implementar planes de acción en biodiversidad.
Establecer indicadores de seguimiento y mecanismos de mejora continua.
Integrar la biodiversidad en la gestión del riesgo, la toma de decisiones y la estrategia corporativa.
La norma es aplicable a todo tipo de organizaciones, independientemente de su tamaño o sector, y está diseñada para integrarse con otros marcos ampliamente utilizados como ISO 14001, ISO 26000, TNFD, ODS y los futuros requisitos europeos de información en sostenibilidad.
Una de las principales aportaciones de la ISO 17298 es que traslada la biodiversidad del ámbito del reporting al núcleo de la gestión organizativa. No se limita a exigir información, sino que establece un proceso sistemático que abarca:
Contexto y alcance del enfoque en biodiversidad.
Participación de las partes interesadas.
Identificación y priorización de impactos, dependencias, riesgos y oportunidades.
Formalización de un plan de acción.
Implementación, seguimiento, comunicación y mejora continua.
Este enfoque permite pasar de la ambición a la acción, dotando a las organizaciones de un lenguaje común y de criterios comparables.
1. Definir el alcance y el contexto
El ámbito geográfico, operativo y de la cadena de valor.
Las actividades, productos y servicios relevantes.
La relación con los ecosistemas y los servicios ecosistémicos.
2. Identificar impactos y dependencias
Cómo la organización impacta en la biodiversidad (directa e indirectamente).
De qué servicios ecosistémicos depende para operar (agua, suelo, polinización, regulación climática, paisaje, etc.).
3. Evaluar riesgos y oportunidades
Riesgos físicos, operativos, regulatorios y reputacionales asociados a la pérdida de biodiversidad.
Oportunidades vinculadas a modelos regenerativos, financiación verde y mejora de la resiliencia.
4. Implicar a las partes interesadas
Identificar las partes interesadas internas y externas.
Documentar cómo se han tenido en cuenta sus expectativas y aportaciones.
Integrar este diálogo en la definición de objetivos y acciones.
5. Formalizar un plan de acción en biodiversidad
Objetivos claros y coherentes con el contexto local.
Acciones concretas y priorizadas.
Indicadores medibles.
Integración con la estrategia global de la organización.
6. Comunicar y hacer seguimiento
Comunicación interna y externa de los resultados.
Seguimiento periódico de los indicadores.
Revisión y mejora continua del enfoque adoptado.
La documentación asociada a la ISO 17298 subraya un mensaje clave: la biodiversidad es un activo económico. La degradación de los ecosistemas incrementa costes, interrumpe cadenas de suministro y genera riesgos financieros y legales. Por el contrario, integrar la biodiversidad:
Refuerza la credibilidad ESG.
Mejora el acceso a financiación alineada con la naturaleza.
Incrementa la resiliencia operativa y territorial.
Permite anticiparse a futuras exigencias regulatorias europeas.
La ISO 17298 se alinea directamente con el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, en particular con la Meta 15 sobre acción corporativa, y actúa como un puente metodológico entre los marcos internacionales y las exigencias europeas en materia de sostenibilidad, doble materialidad y gestión de riesgos relacionados con la naturaleza.
La ISO 17298 inaugura una nueva etapa en la gobernanza de la biodiversidad. Para las organizaciones, supone pasar de considerar la naturaleza como una externalidad a gestionarla como un factor clave de viabilidad, competitividad y valor a largo plazo.
Adoptar este estándar no es solo una cuestión de cumplimiento futuro, sino una decisión estratégica para anticiparse, diferenciarse y construir modelos económicos más resilientes, responsables y alineados con los límites del planeta.